Amor a la ciencia

Vamos a ver si nos ponemos las pilas, que están saliendo hasta humedades en las esquinas de lo abandonaíco que tengo el blog, ejem. Esto se solucionca con un copipasteo de la wikipedia y algún libro que tengo por ahí, y me queda un post la mar de cuqui (con el permiso de Pei.)

Probando, probando, uno, dos, uno dos…


Y es que desde que me tiro a un becario (o un becario se me tira a mí, dependiendo de las fases lunares y en qué casa se encuentre Plutón) y entré en el maravilloso mundo de los BBC’s (que lo explique él, que a mí no me quedaron muy claras las siglas) como consorte, pues como que mis intereses son otros, veo las cosas con ojos nuevos. Todo es objeto de estudio y análisis. Pero como la bata blanca no me pega nada con mi color de piel, yo me voy más por la rama socióloga. Qué coño, que el salakof viste mucho, que es el complemento perfecto para la fiebre de los estampados felinos…

A lo que iba (y aquí es donde va el parrafito de marras de la wikipedia, pasado por mi termomix), por método científico se entiende aquellas prácticas utilizadas y ratificadas por la comunidad científica como válidas a la hora de proceder con el fin de exponer y confirmar sus teorías. Las teorías científicas, destinadas a explicar de alguna manera los fenómenos que observamos, pueden apoyarse o no en experimentos que certifiquen su validez. Sin embargo, hay que dejar claro que el mero uso de metodologías experimentales, no es necesariamente sinónimo del uso del método científico, o su realización al 100%. Por ello, Francis Bacon definió el método científico de la siguiente manera:

1. Observación, la aplicación de los sentidos a un objeto, para su análisis in situ en la realidad.

2. Inducción, acción-efecto de extraer, a partir de determinadas observaciones o experiencias particulares, el principio particular de cada una de ellas. Vamos, el chiste de la araña sorda…

3. Hipótesis, planteamiento mediante la observación siguiendo las normas establecidas por el método científico.

4. Probar la hipótesis por experimentación.

5. Demostración o refutación (antítesis) de la hipótesis.

6. Tesis o teoría científica (conclusiones).


Existen científicos que llevaron a cabo investigaciones sin respetar al 100 % estos pasos. Por ejemplo, cuando Kinsey realizó su obra “El comportamiento sexual del hombre” no fue todo lo escrupuloso que el trabajo le pedía. O lo fue en la justa medida que se le permitió en 1948... A los 3500 varones que se prestaron al experimento, se les entregó una cartulina donde marcar el tamaño de su erección. ¿Cómo? Pues de manera muy sencilla: el susodicho se metía en una habitación, se hacía un autoarreglo de bajos y cuando aquello estaba en todo su esplendor, la ponía encima de una mesa, no sin antes dejar esta cartulina entre la madera (de mármol no, que ya sabemos lo que hace el frío) y el miembro del miembro, para marcar hasta dónde llegaba el cimbel.


¿El problema? Pues que los hombres somos fanfarrones por naturaleza, por lo que casi la mayoría mintió con unos centímetros al alza, quedando la media en 16,5 cm. En 1996 se volvió a repetir el estudio por el Instituto Kinsey, publicándose los resultados en “Journal of Urology”, donde se concluyó que la erección media pasaba de los 12,9 cm si era realizada por profesionales a 15,5 cm si se recopilaba la información respetando la intimidad de los sujetos. Para más datos:

http://www.jackinworld.com/

Hay casos más curiosos, con investigadores que llegaron a vivir su trabajo. Literalmente.


Bajo el brillante seudónimo de “Jacobus X” se esconde Jacobus Sutor, un cirujano militar francés del siglo XIX, que extendió su cerco de investigación a las poblaciones salvajes de Asia, África, América del Sur y la Polinesia, plasmando sus resultados en “L’Amour aux colonies”.

A pesar de ser un estudio genérico de ambos sexos, tenía una curiosidad morbosa en el apéndice masculino, no perdiendo ninguna oportunidad en medir su estado, tanto en reposo como en todo su auge. Vamos, un hombre que se dedicaba en cuerpo y alma a su trabajo. No conocía ni horarios ni descansos intrajornadas cuando se encontraba delante de un buen espécimen… Así concluye que los penes más pequeños se encuentran en el Vietnam actual (con una media de 10-11,5 cm en erección) en perfecta proporción a la talla de los hombres de dicha zona.

Pero su gran pasión fue el continente negro, donde encuentra a los seres más dotados, con una media de 18,3-19,3 cm, que, cito textualmente, “pueden provocar numerosos desgarros en el recto de la pobre criatura que consienta sus terribles asaltos.” (¿¿¿¡¡¡????!!! De verdad que a este hombre no le hablaron de las flores y las abejas...) En la tribu senegalesa de los malinké encuentra el ejemplar que lo deja más en el otro mundo que en éste: “una maquina temible de 30 cm de largo y un diámetro que supera los 5,8 cm, con una semejanza mayor al aparato de un asno que al de un ser humano.” Lo divertido de sus conclusiones, y como único elemento diferenciador entre los hombres europeos (cultos, civilizados) y los africanos (salvajes, sin colonizar) era la circuncisión, dedujo que la extirpación del prepucio hacía que el miembro viril (tiene nombres miiiil, tiene nombres miiiil) creciera hasta dimensiones más que respetables.


Lo dicho. Eso sí que es vivir por la ciencia. Vivir y no poder sentarse en un tiempo. O cerrar la mandíbula inferior.

Pd: ¿Veis como “The Big Penis Book” también tiene letras además de fotos guarras?


[Canción recomendada: Gloria Estefan “Doctor Beat”]

16 Aeroguatutadas:

Nils 30 septiembre, 2008 16:17  

Pues no me importaría para nada hacer una investigación parecida actualmente para comprobar la evolución de las teorías de este buen hombre. ¡viva el Empirismo!

Peritoni 30 septiembre, 2008 17:41  

El Jacobus este era un listo, además su seudónimo ya era sexual con esa X. Vamos que se puso morado en nombre de la ciencia.

MM de planetamurciano.tk 30 septiembre, 2008 19:11  

Yo se ve ke tengo suerte, porke nunca me encuentro con menores de 15....Centímetros, kiero decir.
Superfan de Jacobus. Hay ke ponerle una vela o argo.

QuijoteExiliado 30 septiembre, 2008 19:13  

Voy a cambiar mi línea de tesis, pero YA!!

Q hago yo perdiendo el tiempo con tanto gen y tanta proteína, si lo q hay q hacer es medir cimbeles!!!

Sr_Skyzos 30 septiembre, 2008 21:14  

*Nils: Es que no hay nada como realizar una buena investigación sabiendo de qué se habla de primera mano...

*Peritoni: Pues yo que me lo veo más bien apocado al tío y tal. Eso sí, lo del párrafo de las lesiones del recto, me llegaron muy adentro. Sí, ahí.

*Murciana Marrana: Habría que proponer su beatificación. Y yo hasta ahora tampoco me puedo quejar.

*Quix: Hemos equivocado la carrera. A estudiar proctología con CCC.

hm 30 septiembre, 2008 22:38  

Vaya... o estos miden muy mal, o me encuentro en una situación parecida a la de Mm... ese detalle de los desgarros anales... no termino de entender cómo hacía las mediciones...

Sr_Skyzos 30 septiembre, 2008 23:08  

Hombre,que digo yo que al igual que hay por ahí mangueras de bomberos, habrá micropenes, para que salga la media...

Lo de los desgarros anales es para hacer una sesión de espiritismo y preguntárselo al Jacobus directamente.

Shepperdsen 01 octubre, 2008 01:12  

Lo que da de si el librico. Aunque yo, cuando lo abrí, no vi letras...

Sr_Skyzos 01 octubre, 2008 09:28  

Se le llenaron los ojos de pollas, más bien.

Negro-demonio 01 octubre, 2008 10:36  

Vais a ir todos al infierno por marranos...¡¡y yo el primero que siempre leo este blog!!. Por cierto ¿donde me habré dejado la regla o la cinta méstrica?...

Sr_Skyzos 01 octubre, 2008 10:46  

¿Para llorar o para hacerme llorar?

Negro-llorón 01 octubre, 2008 17:37  

Para ambos dos por supuesto.

el escriba 02 octubre, 2008 19:42  

¿Tú crees que podré cambiar mi línea de investigación, ahora que sé esto?

A tomar viento la toma de decisiones

Me ha encantado lo de "la pobre criatura que consienta sus asaltos"

Sr_Skyzos 02 octubre, 2008 23:00  

*Negro: Sabes muy bien quién nos dejaría acomplejados a los dos para siempre...

*El Escriba: Si encuentras un buen estudio en el que puedan salir pollas, avísame cuando leas la tesis. O a la hora de catagolar especímenes, por si no das a basto.

hm 04 octubre, 2008 19:46  

Cuando quiera, hacemos la sesión de espiritismo, jajja

Sr_Skyzos 05 octubre, 2008 00:38  

Unas cervezas, más bien, que a los muertos me gusta últimamente dejarlos en paz.



Aeroguatutú, que se llama "aero" porque vuela, "gua" por que va por el agua y "tutú" porque, cuando rueda por la carretera, hace "tú...tú..."


Boy Lornsen.


{elaeroguatutu@hotmail.com}