Que nos pirra la tecnología es más que claro.
Cualquier cachivache que sea brillante, haga ruiditos, hable o tenga luces hace que nos giremos, enarquemos la ceja y digamos: me lo pido. Es una cuestión de ego. Pero no de ahora, sino de siempre.
En la prehistoria (y no, no soy González-Sinde emulando a Altamira como los primeros cineastas españoles) el panoli que inventó la rueda, después de estar dándole y dándole martillazos a la piedra para que tuviera más o menos una forma circular, va y se lo cuenta a su amigo, el Macho Alfa de la manada. Éste, que no es tonto, le pega un fostiazo, lo manda a buscar la pradera eterna de los mamuts y se cuelga las medallas. ¿Por qué? Porque le mola el invento y porque está más buenorro que el tirillas del martillo. En el siglo XXI la cosa anda más o menos igual. Ya no se trata de pegar una pedrá a nadie en la cabeza porque sí, sino de sablear la cuenta corriente para tener lo último.
Y lo último es (o era) tener un iPhone. El teléfono con conexión a internet, reproductor de audio, pantalla táctil, con chorrocientasmil aplicaciones, al que lo único que le falta es que te dicte los puntos del macramé y te traduzca lo que dice Fraga en sus intervenciones (cada vez menos, gracias a Dios).
¿Y cómo juega ésto con el ego? Muy sencillo. Haciéndote algunas fotos en plan wenorrismo total y dejando que el resto de mortales, con sus granos, adiposidades y ojos estrábicos se mueran de envidia. Por tener un cuerpo serrano tal que así y por tener la pasta para un puto iPhone.
Asi nacen páginas chonis como ésta: Guys with iPhones. Done poner tu foto con tu cara más favorecedora,
lucir el traje típico del pueblo,

o lo último que te has tatuado,

enseñar lo mucho que has trabajado en el gimnasio estos meses,
lo bien que se ha portado contigo la naturaleza en cuanto a posaderas,
la tableta de Toblerone que te guardas para la merienda,

hacerte la foto con algún amigo,




o con más amigos,


incluso si estás cansado o metido en otros berenjenales,

es más, hasta los famosos no se pueden resistir,

Lo dicho, es ver algo con lucecitas y brillante y volvernos locos.
Buen finde.
[Canción recomendada: David Guetta "Fuck Me I'm Famous"]











