Obediencia. Pobreza. Castidad.



Los tres votos que realiza todo aquel que quiere llevar una vida religiosa, apartado del mundanal ruido en un convento.

¿En serio?

La historia del siguiente convento podría ser aplicable para unos cuantos (no quiero decir que todos sean lupanares, pero cuando el agua suena, etcétera) y para una época concreta:

El convento de San Zacarías está intrínsecamente relacionado con la fundación de Venecia, en el siglo V. Tal es así que las religiosas de este lugar vendieron al dogo (el máximo representante político de la ciudad) una huerta que tenían donde se construyó su palacio y la Iglesia de San Marcos…Nada, un trocillo de tierra que tenían sin dar uso... Desde entonces se selló el destino entre nobleza e Iglesia.

En 1297, los patricios venecianos quisieron crear una nobleza propia, por lo que se estableció que sólo los descendientes de ambos padres patricios podrían heredar ese privilegio, siendo el primer vástago varón el único que dispondría de la fortuna familiar. Y las hijas solteras al convento, aunque está claro que no muchas estuvieran por la labor de pasar su vida haciendo dulces y bordando mantelerías. (Obediencia.)

Una vez allí, seguían manteniendo su rango: disponían de sirvientas, su ingreso se celebraba con una fiesta y recibían la dote propia de un matrimonio. (Pobreza.)

Debido a ciertos sucesos, el Gran Consejo dictó una ley en 1349 “contra aquellos que practican la fornicación en los conventos”, con medidas tales como que los capellanes de las monjas tenían que tener un mínimo de edad de 50 años, y los confesores no menos de 60: en resumidas cuentas, lo que se dije una auténtica mojama italiana. Es más, el terremoto de 1510 fue considerado un castigo divino por las “cortesanas deshonestas que convirtieron los conventos en sus burdeles.” Dentro de esta línea, en 1514 se intentó clausuran San Zacarías, pero las monjas recibieron a los funcionarios a pedrada limpia, manteniendo su convento y su preciado locutorio, que siguió siendo el objeto de los corrillos venecianos, donde lo mismo se repartían indulgencias que se batían en duelo dos caballeros por las atenciones de una novicia. (Castidad)



El locutorio de San Zacarías era bastante amplio, (lo que permitía celebrar bailes) y, a pesar de que existía una reja que separaba a monjas de las visitas, ésta no impedía ni la conversación ni las caricias. Casanova, en sus memorias, cuenta que una monja le enseñó cómo se podían abrir cuatro recuadros y permitir el paso de un hombre.

A mediados del siglo XVIII, el Barón de Pöllnitz encontraba el hábito más galante que modesto: “Sus faldas son tan cortas que dejan ver los tobillos, suelen llevar el escote al descubierto y sólo se cubren cuando van al coro, envolviéndose en un manto de finísima lana blanca que llega hasta el suelo.” Tampoco era necesario que tuvieran que prescindir de sus cabellos, simplemente debían llevarlos recogidos en una cofia, y viendo cómo era el resto del hábito, seguro que tampoco se quedaba a la zaga.

El descubrimiento de nuevas rutas marítimas de comercio hacia América y alrededor de África hizo que el poder estratégico como puerto de Venecia fuera perdiendo importancia, y con él, vino el declive de su clase alta y los conventos. San Zacarías fue secularizado en las guerras napoleónicas. Actualmente este centro de santidad fuera sirve de cuartel de los carabinieri… ¿Os que todas las monjas iban a ser como Sor Citröên o Sor Yé-Yé?


[Canción recomendada: Diana King “Say A Little Prayer”]

10 Aeroguatutadas:

Meg 04 diciembre, 2008 13:23  

Qué frescas que eran las monjas...

Así también me metía yo allí, porque aunque dicen que el cura y el confesor debían ser mojama italiana, no dicen nada de los trabajadores del covento, sí, esos que cuidaban de los animalicos del corral, esos que reparaban el tejado, esos, en definitiva, que hacían todo el trabajo físico y que tenían que estar como toros de fuertes, ummmmmm, ahhhhhhhhhh.

En fin. Que no hemos hablado al respecto, pero a pesar de que el susodicho X es rubio y de ojos claros y fuertote tipo oso, pa' mi que ya tiene otro bocao en mente y que no soy yo. Ya parlarem, porque hay ronda por ahí, de la que te conté el sábado nuit en la cena.

Nils 04 diciembre, 2008 13:31  

Es lo que pasa cuando te obligan a ser monja o monje y no hay vocación.

Peritoni 04 diciembre, 2008 13:43  

Coño, cualquiera que fuera obligado a esas reglas está en su derecho de romperlas.
Y no dices nada del lesbianismo..jojojo

Sr_Skyzos 04 diciembre, 2008 14:17  

*Meg: Mira tú que no había pensado yo en eso; ni seguro que tampoco los que redactaron la orden. Aunque tampoco creo que lo necesitaran, porque aquello parecía más bien una casa de citas.

Ya me cuentas de los otros temas.

*Nils: Y por luchar contra los instintos naturales, porque en ciertas edades en las que uno tiene las hormonas revolucionadas, ya me dirás.

*Peritoni: Es que eso es lo divertido, que estoy algo puesto en el tema. Como la mujer siempre ha sido considerada un ser inferior, no se tenía en cuenta para nada esa faceta. Si el sexo se reduce a la penetración para fecundar, el fricadismo (término que se utilizaba para hablar de las lesbianas) o entra dentro de esos cánones, por lo que no se puede considerar sexo (no hay penetración, sino frotamientos, no hay miembro viril que fecunde), sino una debilidad de un ser que no está a la altura del hombre...

Que a las mujeres para curarles el histerismo ("hystios" significa "útero" en griego) en la inglaterra victoriana las llevaban al médico para que las masturbara manual o mecánicamente y así se les pasara el furor-furor.

Fanmakimaki ファンマキマキ 04 diciembre, 2008 19:04  

Lo venecianos si que sabían divertirse, pardiez.

Shepperdsen 05 diciembre, 2008 01:20  

Qué tendrán los obreros que nos vuelven locos, que nos vuelven locos...
Que digo que cuando era pequeño ví Agnes de Jesús en vídeo y me dejó traumatizado. Que yo pensaba que qué fuerte lo de que una monja se quedara embarazada (y que embarazoso, claro). Ains innocence la mienne...

Sr_Skyzos 06 diciembre, 2008 21:45  

*Fanmakimaki: Erotismo y hedonismo en una sola ciudad. Eso sí que es vivir.

*Shepperdsen: Como para no traumatizarse con esa película...

hm 07 diciembre, 2008 22:35  

... pues vaya con el convento ese, si que se lo pasaban bien... y dices que lo han cerrado, entonces... ya no llego a meterme de novicia, ¿no?...

Sr_Skyzos 08 diciembre, 2008 23:29  

Va a ser que no. Por cier, ¿cómo le ha ido el viaje, hablando de vicios pecaminosos?

hm 10 diciembre, 2008 00:04  

Jajajajaja... yoooo pecaminoso... con lo inocente que soy... mejor le contesto en un correo (y ya le adjunto la famosa foto).



Aeroguatutú, que se llama "aero" porque vuela, "gua" por que va por el agua y "tutú" porque, cuando rueda por la carretera, hace "tú...tú..."


Boy Lornsen.


{elaeroguatutu@hotmail.com}