
Silla Huevo
“La repostería
suele saber mejor
cuando tiene un aspecto bonito;
nada me importa
si es bonita.”
Arne Jacobsen
Comenzó como albañil, por lo que sus orígenes influyeron bastante a la hora de enfocar sus diseños desde una perspectiva donde primaba la funcionalidad sobre la estética. Con influencias de Le Corbusier y Mies van der Rohen, Arne Jacobsen introduce el modernismo en Dinamarca a través de proyectos como su Casa circular (que incluía todas las comodidas existentes, además de un helipuerto en el terrado) de 1929.
En los años treinta crea su propio estudio de diseño, destacando sus líneas fluidas, de carácter humanista y orgánico. Sus creaciones en mobiliario eran diseñadas, en un principio, como parte de un proyecto específico, fabricándose posteriormente en serie, como fue el caso de sus sillas Huevo y Cisne, ideadas para el Royal Hotel SAS de Copenhague.

Silla Cisne
Pero el diseño que más reconocimiento y éxito ha tenido ha sido sus sillas Hormiga y Serie 7, que datan de los años 50. Ésta última sigue siendo uno de los diseños de asientos de mayor éxito comercial jamás fabricado, basado en una base estándar de contrachapado (barnizado o laqueado) sobre el que poder acoplar una gama de accesorios (soportes, brazos y tablillas.)

Sillas Hormiga y Serie 7
Jacobsen creía que era esencial que los diseños de edificios y productos estuvieran bien proporcionados, compatibilizando colores y materiales, para lograr una impresión general óptima. Combinando formas escultóricas y orgánicas con la integridad material y estructural, creó obras elegantes con un claro sello atemporal.
[Canción recomendada: Christine Milton “Superstar”]







