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Ladrillazo del bueno: IIª Cumbre del Sureste





Jueves por la noche. Antes de acostarme, me peso. ¡¡¡¡Yujú!!! Tres kilos menos. Por lo que a ese ritmo, para el verano del 2018 a lo mejor recuperaba mi esbelta figura, si no se acaba el mundo para el 2012.

Pero como uno está más que acostumbrado a que su karma no sea bueno, a que la tostada caiga SIEMPRE del lado que no debe, en fin, a que Mr. Murphy y yo hallamos compartido biberón, ese finde tocaba la IIª Cumbre del Sureste. Y si alguien sabe cómo se pueden juntar varios españolitos sin que no haya comida y/o bebida de por medio, que levante la pelvis ahora mismo. Asínque, yu-ju, esos tres kilos y algún familiar más han vuelto a casa (o sea, a mi lorzerío) y no por Navidad.

La Iª Cumbre surgió de una manera casi espontánea. Navidades. La señorita conocida como La Nena se viene a sus tierras de origen y, aprovechando que el Primark está en Murcia, decide deleitarnos con su visita y conocer en canne, huesos y pellejos al Bello Ramón, amén de un pequeño reencuentro con Shepperdsen, Meg, mi menda lerenda y más agregados culturales, como el simpar El Escriba y el pizpireto Piko Grylls, con los que se descubrió una afinidad de quedarse muerta en la bañera con los tacones en el bidé. De aquella reunión nos quedamos con ganas de más, por lo que estuvimos barajando varias fechas, que poner de acuerdo a tanta gente y de sitios tan dispares, cuesta.

Y llegó mayo. Y con él, el finde de la IIª Cumbre: La Cumbre de las Señoras que...


Día 1: Seh. Claaaaro. Creo.

El pistoletazo de salida era recoger a La Nena en Murcia del Carmen. Seh, la estanción de esta bonita siudá se llama tal que asín, y la pobre tuvo que preguntar si tenía que bajarse en ésa o en la siguiente... Si todo hubiera ido en condiciones, le teníamos preparado una perfomance con nuestras gafas del Primark (patrocinador oficial de las Cumbres del Sureste) y unos gorros de vaquero, cantando una simpar canción. El fallo estuvo en que, esta vez y sin que sirviera de precedente, el tren llegó a su hora, y el grupo de fiestas y comparsas lo fue haciendo justito después y en capítulos. Así que, actuación cancelada... hasta la noche del sábado.



Meg y Mr. Osako nos esperaban en Mazarrón y, al llegar y tras pegarnos los típicos besos y abrazos de bienvenida (los restregones empezaron horas después), nuestros estómagos fueron dirigidos por nuestros pies a un buffet libre oriental, donde comimos como si no hubiera un mañana.

Y bebimos. Claaaaro que bebimos. Creo que cayeron alrededor de cuatro jarras de sangría y dos más de cerveza. Que conste en acta que éramos ocho entes.

Como nuestro metabolismo es especial y nos gusta pasar de 0 a 100 en una milésima de segundo, nos volvimos a la sede de la Cumbre y nos pimplamos de todo. El agua de los floreros no, que Meg nos conoce y los quitó antes de llegar, porque si no, después de eso sólo nos quedaba beber como los perricos directamente de la taza del váter. Y como que no. Nononono. Glamour = 0.

Eso sí, o los duendes de la casa se ventilaron una botella de ginebra o va a ser verdad que lo que me contaron al día siguiente de que la inauguramos y clausuramos cuatro personitas que no suelen beber. De verdad. Obviously, acompañada por su consabida tónica y CINCO KILOS DE HIELO que no llegaron al día siguiente. Y no, no porque se derritieran. Que no le llegamos a dar tiempo.

De aquella noche, sólo tengo recuerdos borrosos. Creo que hubo conversaciones sobre:



...sexo...



...más sexo...




...intercalado por sugerentes momentos de videoclip...



Fundido en negro.


Día 2: A quién no le va a gustar... Una noche con "Señoras que son mamarrachas". O "Mamarrachas que son señoras".

Tras nombrarme inconscientemente juez del concurso de ronquidos entre Mi Santo y HM y salir laureado éste último (cari, todavía tengo que dar gracias), bajamos a desayunar. Café con leche. Bizcocho. Cuatro tipos diferentes de magdalenas. Malteeses. KitKat. Ah, y barritas de muesli y bizcochitos All Bran, para adelgazar.

De allí a la playa, a hacer vuelta y vuelta en la esterilla de nuestros cuerpos blanco-fluorescente, y esperar a que Piko Grylls hiciera acto de presencia jugando a las palas. Y cada vez que hace acto de presencia ese semental, es de rigor meterle mano. Entre otras cosas porque me provoca, y porque al final sabe que la acaba de cagar, que para dejarme a mí cortado hace falta tener muchos bemoles...



Vuelta al hogar, sartenada de migas con estos calores... pero cayó entera. ¿Bulímicos nosotros? ¿Trastornos en la alimentación? Naaaaaaaaaah.

Por la tarde, a la cafetería del faro, donde fui agredido por mi hijo adoptivo con las "Cartas persas" de Montesquieu en mi lindo culo (el cual quedó el 1º en el Concurso del Mejor Culo del grupo en el Prebando), y es que el Sr. HM es un pozo de sabiduría. Y mientras otros prefieren el "¡Hola!" cuando van al baño, él se decanta por la vena intelectualoide. O eso o Montesquieu le soluciona los problemas intestinales...



Y para bajar todo los que nos metimos entre pecho y espalda, qué mejor que dar una vuelta por el montículo del faro. Agreste. Empinado. Con piedras sueltas. Y nosotros en chanclas. Ah, no, me dicen que no, que incluso había manoletinas de lentejuelas de plata... Donde estén una manoletinas, que se quiten las botas de trekking, clarostá. ¿La conversación del momento? Pues una mezcla de "Lost" (a horas del final de la serie) y sexo. No, no era algo así como "¿te follarías a Desmond en una isla desierta?", pero casi.

Por la noche, la gran fiesta. Lady's Night. O la fiesta de las Señoras que... (Para ver las fotos de las camisetas en sí, pincha aquí.)

Ale, a cenar. Al Odre y Hogaza. Más que nada porque esperábamos que nos sirvieran la comida como en "Mapa de los sonidos de Tokyo" y el peacho camarero repretao y con las carnes duras por delante y por detrás, se despelotara, se acostara en la mesa y pusiera encima de toda su extensión cuerperil las tapas que íbamos pidiendo. Como no fue así, El Escriba y yo tuvimos que volver a ponerle tooooooooooooooooooda la ropa que le habíamos quitado con la mirada.



Y vuelta a casa a liquidarnos el remanente de alcohol de la noche anterior. Si me preguntan les diré que seh, que hubo que comprar más hielo y que noh, no nos acabamos esta vez la botella de ginebra. PERO CASI.

Nos disfrazamos de mamarrachismos varios, algo así como un cruce de "Brokeback Mountain" y "Yo soy La Juani" para hacerle la coreografía pertinente a La Nena...


...y después coronar como es debido a nuestro querido HM como "Miss Guarra del Mediterráneo 2010". Niño, a hacer méritos para revalidarlo el año que viene que las nuevas generaciones están pisando con fuerza. Eso sí, no tienen sus artes ligando NI-DE-CO-ÑA.


Día 3: ¿Que te chupe QUÉ? ¡¡¡¡MVL!!!!

Shepperdsen y el que suscribe nos tuvimos que ir al levantarnos, teníamos compromisos familiares, pero los corresponsales que dejamos nos transcriben que, de la misma guisa con la que se ataviaron por la noche, bajaron a la playa: gafas, sombrerito cowboy y pistolas de agua. La gente se paraba a ver la comitiva, y como HM bajó con su banda de Miss, parecía algo así como una despedida de soltero donde la stripper se había quedado para seguir de farra.



La discrección no es lo nuestro, pero qué sabe nadie... Y preparando la IIIª Cumbreeeeeee...


[Canción recomendada: Rosario "Cómo me las maravillaría yo"]

Seh


Lo que en Mazarrón pasó, que en Mazarrón se quede.
























































¿Alguien se lo ha creído?

En unas horas, el resumen.



[Canción recomendada: Lady Gaga "Bad Romance"]

Operación bikini


Cuando todavía era obligatorio el servicio militar (lleva un corte militáh, sí, es militáh), me hice objetor de conciencia porque no me gustaba nada los uniformes, me daba pánico cortarme el pelo al cero y sobre todo no me imaginaba ni corriendo, ni haciendo ningún tipo de ejercicio.

Hoy me ponen mazo el rollo uniforme (Cazzo Berlín, qué daño has hecho), he llevado (y llevaré) el pelo al dos casi diez años de mi vida... y desde hace cuatro meses, estoy apuntado al gimnasio donde sólo me falta sudar sangre.

Lo de apuntarme me lo llevaba diciendo Mi Santo desde tiempos inmemoriales. Que si me iba a venir bien para la espalda, que si así no iba a tener tantos problemas con mis contracturas y demás problemas lumbares, que si incluso me vendría bien para perder peso... Pero qué quieres que te diga, ni sacaba tiempo ni ganas. Porque después de estar currando ocho horas de pie, moviendo cosas y levantado peso, lo más de lo más sería pagar por hacer lo mismo por lo que cobro. Claro está que en el Ikea no he encontrado todavía ninguna tarea en la que pueda desarrollar mis abdominales (los de leche, que creo que están debajo de los de cerveza), porque lo de hacer pesas, con cogerme un paquete de vajillas y brazop'arriba y brazop'abajo ya hago algo de ejercicio.

A esto únele que me veo igual de perdido en un gimnasio que la pobre Ana María Matute en la Real Academía de la Lengua (hace años dijo que se sentía como el mariquita en la mili) por ser la única mujer de tamaña institución.

A ver, mi sentido del ridículo ya estaba más que explotado con la piscina, a la que he estado yendo más de diez años: que si bañador de esos de licra (de pata corta, eso sí, no vaya a ser que se me escape un cojón peludo haciendo braza) que si gorrico antimorbo y gafas de buceo... Un cromo. Pero como todos vamos así, el punto de sexappeal y de dignidad se pierde por igual. A lo que le puedes unir el hecho de que sin gafas no veo ni las boyas de las calles, así que me da igual ocho que ochenta.

Al final caí, me apunté al gimnasio. Con la excusa de probar un mes y como tenía piscina, pues podía nadar en vez de ir a la sala si es que no me veía allí.

Bien. Los primeros días me dediqué a hacer un circuito de máquinas para preescolares y correr en la cinta, en la elíptica o subirme a la bicicleta estática. FerPecto. Luego vinieron las clases. Y se me abrieron los cielos: cómo hacer cienmil tonterías a ritmo de Madonna, Britney Spears o la diva gay del momento, dependiendo del nivel de feromonas o estrógenos que tuviera el monitor de turno. Workout, intensity o la mejor: aerobox o cómo desahogar tus frustaciones laborales pegando patadas y puñetazos al aire, imaginando a quien quieras como objetivo de tu telele...

Y me he enganchado. A la de step sólo fui una vez y después de pegarle veinte docenas de patadas al aparatejo de la de detrás (y con aparatejo no me refiero a sus gónadas), decidí que sí, que tenía que hacerle caso a mi intuición y admitir que tengo la misma psicomotricidad que una patata cocida.

Lo bueno del asunto de todo ésto es que, con la democratización del culto al cuerpo te das cuenta de que sí, que hay cuerpazos por ahí sueltos a los que habría que hacer un monumento, pero que siempre, SIEMPRE, SIEMPRE hay alguien peor que tú y con menos coordinación.

Lo malo del asunto es que está todo el mundo preocupado con la fachada del edificio, pero a nadie le importan los tabiques o los muebles del interior... Porque digo yo que no he escuchado nunca una conversación donde alguien diga: "¿al final te has apuntado a ir a la biblioteca?"



"País"... Bueno, más bien "Humanidad"...


[Canción recomendada: Sue Sylvester & Olivia Newton-John "Physical"]

Reseteando recuerdos


En "Momo" una de los libros imprescindibles de Michael Ende (un cuento infantil que de infantil no tiene nada), la protagonista luchaba contra los Hombres De Gris para poder preservar las ilusiones, los recuerdos y las ganas de vivir de la gente de su ciudad.

Los recuerdos son a veces los que te sirven de punto de referencia, los que te ayudan a saber quién eres y de dónde vienes. Los que te pueden indicar hacia dónde vas, ya sea cuesta abajo y sin frenos o escalando poco a poco uno de los ochomiles que cada uno se encuentra por el camino.

Y por ahora es lo único que no nos podían robar.

Esta noche, Mi Santo ha querido entrar en su blog, en "Shepperdsen en Lisboa" y Blogger lo ha eliminado. Espero que sea un error, un fallo en Matrix temporal, porque, de mejor o peor manera, en ese dominio estaban alojados dos años de la vida de su creador en tierras lusas: sus primeros pasos en una tierra y en un idioma que le eran nuevos, cómo se fue haciendo un hueco en la nariz de la península, las vivencias que tuvo con la gente que le abrió su vida, lo que nos diferencia y nos une con los portugueses, lo que hace de Lisboa un lugar mágico, y uno de los posts finales que me hizo llorar con su banda sonora y las palabras, contando como recorría por última vez el camino que separaba el Bairro Alto de Alcántara, donde vivía.

Si Blogger decidiera accidentalmente borrar estos años de "El Aeroguatutú" no sé cómo reaccionaría. Este blog, como toda la blogosfera, salvando a algún afortunado, ha visto épocas mejores, y no creo que vea otras como las pasadas, pero está ahí. Aunque no siga escribiendo con asiduidad, o incluso aunque no escriba. Pero eso no quita que de vez en cuando me dé por entrar a ver qué paja mental se me ocurría tal o cual mes. Es más, un amigo (al que conocí gracias a la locura de los blogs) se entretuvo el finde pasado en ver en qué post comentó por primera vez...

Levántate, acércate al estante donde está uno de tus libros favoritos y ahora imagínate que no lo encuentras en su sitio. Que no está y no va a aparecer. Creamos castillos de naipes para que una ráfaga de viento los tire y haga que salga toda la baraja volando por la ventana. Sin avisar siquiera con una leve brisa para que nos dé tiempo a cerrar los postigos.

Él me mira, se encoge de hombros y sonríe. Envidio su pragmatismo. Pero no sé por qué lleva todo el rato escuchando canciones de David Fonseca.

Pd: Problema solucionado... Pero me ha quedado un post la mar de pinturero como para ahora borrarlo y que el respetable no suelte una lagrimica.


[ Canción recomendada: The Gift "Five Minutes Of Everything"]

S.O.S. 4.8 2010


Cuando se ficha en una discográfica a un grupo o a un cantante, suele ser porque ha presentado alguna canción que ha hecho tilín a cierto cazatalentos y se elabora un disco más o menos alrededor de ese tema o ese sonido.

Con el segundo trabajo se la juega. Normalmente hay dos opciones, cuál de las dos más peligrosa: o sigue por el mismo estilo, por lo que se le acusa de "más de lo mismo"; o sale por peteneras y prueba algo nuevo, "por fin hago lo que de verdad quería hacer en el primer disco".

Y es en el tercero donde se hace ya la prueba de fuego, la manera de intentar relanzar ese patinazo de la segunda entrega, si es que ha sido un patinazo, o de reafirmar que no ha sido "soplar la flauta por casualidad" en las obras anteriores.

Éste año era la confirmación del S.O.S. Era su tercera edición, edición a la que menos me apetecía ir porque en sí el cartel de los grupos que actuaban no me llamaba mucho la atención. Seamos claros, no habían unos Chemical Brothers, unos Prodigy, unos Fangoria o un Rufus que me dijera "ven p'acá, Paca". De los que venían este año, sólo me apetecía ver a Dorian, y no pago 40 euros por ellos.

Pues bien. Ha sido el año que mejor me lo he pasado.


Una organización impecable, la zona de acceso para recoger las pulseras más clara y menos caótica que el año pasado, no había que hacer colas para ir al baño, chorrocientas barras (eso sí, ¡un mini de cerveza a 7,50 €! me río yo de los peces de colores), un recinto casi el doble de grande que en ediciones anteriores...

Este año estuvimos pivotando (Shepperdsen, sus amigos y yo) de un escenario a otro, pasando por la Zona Club, con lo que se ha demostrado que, cuanto más pequeño era el entorno, más divertido era todo. Y si bien no pude casarme al estilo de Las Vegas en la carpa de S.O.S. Cabaret, espero que el año que viene se repita el espectáculo, que me quedé con ganas.



A todos con los que coincidí, muchas gracias por el rato más agradable que pasamos, gafas del Primark mediantes. Y a los que Movistar, Vodafone, Orange, Yoigo y demás estafadoras móviles nos impidieron quedar... sorry.

Pd: Para crítica musical y concienzuda, pásese por aquí, que lo mío es puro cotilleo.

Pd2:
¿Lo más de lo más del concierto? Dorian, We Are Standard, Crystal Castle y los Dj's Pinypon. ¿Lo puto peor? Delorean y Franz Ferdinand
(muy buen concierto, pero cero sentimiento.)

Pd3:
Las fotos demuestran que el ser humano es feliz con poca cosa, un cartoncico y un rotulador y ya somos los reyes del mambo.



[Canción recomendada: Los Punsettes "Maricas" ]

Vamos a contar mentiras


Hay que renovarse. Acercarse a las nuevas tecnologías, con independencia de la edad. Y eso es lo que hizo mi padre.

Se compró un ordenador, y no sé por qué coño, por ser más joven que él, se cree que tengo acceso directo al vademécum informático, cuando con saber encender y apagar la cpu me doy con un canto en los dientes.

Con el paso del tiempo, ha aprendido los rudimentos necesarios para manejares con los emails, navegar por internet, descargarse gilipolleces varias (como la barra de herramientas de un buscador con radio incorporada) e incluso, creo, que se ha abierto un perfil de Facebook para estar en contacto con sus amigos. Perfil de Facebook que no pienso agregar al mío, que una cosa es que lleve bien que su hijo es manflorita para ahora tener un seguimiento pormenorizado de las chorradas de las que su vástago se hace fan...

Bien. Ya sabe andar por la red. Ahora tiene que aprender a patinar quitando los obstáculos de la pista. Y es que ciertas cosas a ciertas edades, y con lo aprensivo que es mi progenitor, son más peligrosas que una rubia platino con una piedra y una bomba nuclear dentro de un pozo en una isla tropical...

Le llegan forwards. Se los lee. Se los cree. Y predica a la hora de comer.

Primero por poco nos prohíbe beber leche, ya que le ha llegado un artículo de nosequé prestigiosa universidad donde se demuestra que es un alimento que produce cáncer, y que es más sano beber leche de soja. Ok, el razonamiento clave se da en que los chinos no suelen tener problemas de este tipo porque no toman nada que proceda de un animal rumiante y se envase en tetra brick. Que la mayoría de los asiáticos sean intolerantes a la lactosa eso no viene a cuento.

Luego que lo mejor para curarse un resfriado era echarse Vick's Vaporub en los pies, ponerse unos calcetines e irse a la cama a dormir. La Botica de la Abuela versión 2.0.

Y la semana pasada ya tuvimos un elenco de grandes consejos para sobrevivir en el siglo XXI del tipo:

-no cojas nunca una llamada de un teléfono que no conozcas porque es un virus informático que te va a cargar a tu factura las llamadas de otros selulares.

-nunca devuelvas en un hotel la tarjeta electrónica para abrir la puerta de la habitación porque te pueden robar, ya que llevan encriptado tu nombre, tu número de teléfono, tu dirección, tu número de cuenta... el disco de Mecano que más te gusta, la periodicidad con que te cortas las uñas de los pies y si prefieres el café con azúcar o sacarina.

-y el órdago de los correos, que casi llegó una vez al nivel del perro, la mermelada y Ricky Martin: nadie lo había visto pero todo el mundo conocía a alguien que le había pasado.

El hombre de negocios que conoce a alguien en un bar, lo droga, se lo lleva al hotel y despierta en una bañera llena de hielo con un par de hendiduras en la espalda y sin los dos riñones; con un teléfono móvil para llamar a urgencias. Si el sujeto es una chica, encima tenemos el agravante de que se ha quedado preñada porque fue violada repetidas veces antes de que la dejaran on the rocks. Claro que todo ésto es culpa por la crisis, como la gente no tiene dinero, está desesperada...

Miedo me da cuando le llegue el email de las ratas que mean en la boca de los botes de Coca-cola, el de que Hotmail va a cerrar Messenger porque ya no quedan nombres para registrar o el de que si reenvías a tus contactos tal correo la niña de la foto (que a día de hoy será ya madre) podrá seguir viviendo, porque Bill Gates ha decidido dar X dinero por cada emilio enviado...

[Canción recomendada: Olé-Olé "Conspiración"]

Ficciones

Ok. Las instrucciones del juego: yo finjo como que no llevo dos semanas sin actualizar y tú finges como que las cuatro chorradas que voy a poner te interesan de verdad de la buena... y pasamos por alto lo de que voy a hablar de lo que hice la semana pasada en las Fiestas de Primavera...

¿O es que te crees que si de verdad me pasaran cosas destacables de contínuo estaría el blog en el estado en el que se encuentra?

Recapitulemos.




El lunes pasado, en plena fiebre pre-Bando, quedamos a festejar el regreso de R. de su estancia en tierras escondinabas. Y qué mejor que salir de tapeo, que el pobre estaba con morriña de marineras, patatas con ajo, tigres y demás ex-qui-si-te-ces-de-li-cio-sas de barra. Así que nos juntamos El Sr. Escriba, HM, Shepperdsen, Piko Grylls, El Bello R. y una invitada suya traída del más allá... de la cuenca del Segura, el Hada Oscura que, junto con sus tetas, que son grandes, fueron toda una sorpresa esa noche.

Después de meternos entre pecho y espalda nosecuantas tapas con sus consabidas jarras de cerveza, y en plena fase de exaltación de la amistad, tras haber desnudado con los ojos al camarero que nos invitó a unos chupitos (chuponazos que te íbamos a hacer todos en el cuello, maricón), decidimos cambiar de bar. Mientras unos decían que más valía seguir de cervezas, aquí el escondinabo de adopción que se ha vuelto un bebedor con socialité, nos llevó arrastrando de los pelos del moño nos hizo decantarnos por degustar una selección de cócteles (molotov para algunos como luego se vio), no sin antes pasar por una de las barracas que hay pululando por estas fechas en la capital del Planeta Murciano y endiñarnos unos cafeses de olla acompañados con su pertinaz bandeja de paparajotes.



Porque la noche fue larga. Tan larga como para que algunos se perdieran en el Backus mientras íbamos al Pura Vida e incluso ligaran. Tan larga como para pedirme tres tipos diferentes de margaritas, y realizar un concurso a ver quién de todos los marigays tenía el mejor culo y, si el alcohol no me nubla el sentío noche creo que quedé en un primer puesto, o a lo sumo en un honroso segundo lugar, como buena Miss Simpatía que soy.


Fundido en negro.

Al día siguiente, Mi Santo, para celebrar su cumpleaños, decidió vomitar tantas veces como años debía festejar, así que no hubo Bando de la Huerta para nosotros dos esa mañana. Acerqué al centro a nuestros dos invitados y por la tarde, después de estar algo más recuperados, nos unimos al resto con nuestras mejores vestimentas: una faldapantalón blanca que deja un fácil acceso a la piernaca (y lo que no es piernaca) acompañada de unas medias de rejilla blancas. Y el que diga que el traje de güertano no tiene un punto travesti, miente.

En una de las travesías de la zona de la universidad nos encontramos con Meg y su osako, con los que nos hicimos el siguiente retrato, tal que así:



Y después nos acercamos a la barra del LOA, donde me encontré a media plana de mi trabajo... A ver si le terminamos sacando descuento de empleado para las copas a Recursos Humanos, aunque no los veo por la labor.

¿Y qué es lo que pasa en estos días? Pues que como vayas a mear una vez, no puedes dejar de ir cada cinco minutos. Entotá, que enganché a HM y nos fuimos a una esquina a vaciar la vejiga, pasando a la vuelta por un coche donde dos tíos estaban en plan cariñoso; a lo que no se me ocurre nada más que hacerles un gesto de colega y decirles "qué bonito es el amor"... Me giro en la esquina y HM me dice "nene, que uno de ellos se estaba sacando la polla para enseñárnosla". Momento gota gorda a lo Chicho Terremoto y nos giramos para ver la secuencia... que fue apta para menores porque el otro le cortó que siguiera... pero nos dio el tiempo suficiente para saber que aquí el exhibicionista borracho de amor y de absenta era Macanao Torres, un actor porno gay de la tierra, como los pasteles de carne. Y después de ver ciertas fotos, diría que está hasta más merendable que éstos.

Una vuelta más, hacia la zona del concierto que se prepara todos los años, una cenita en un kebab y presenciar como una pareja de enamorados se peleaba y hacía las paces cinco veces en diez minutos (cronometrado en tiempo real) dio más que suficiente para decir "nene, a recoger el puesto que s'acabó el mercao" y para casa que ya no dábamos para más.

Es que tenemos una edad...

[Canción recomendada: Fenómenos Extraños "Mi Güertica Murciana"]

Finde bajo cero


Si alguien puede pecar de oportunista, ése soy yo.

En diciembre, tenía unos días libres y aprovechando que Shepperdsen tenía un curso en Madrid, nos fuimos de okupas a la casa de Crawlertls y su marido. Y ¡zas! en toda la boca, la primera ola de frío del invierno. Lo que nos vino de excusas para cambiar de outfit y comprarnos ropa de abrigo. No era cuestión de helarse si iba a conocer en persona a Proudstar, Fido y a charlar tranquilamente por una vez con La Nena.



Este finde pasado habíamos quedado toda la cúpula del Canomori (no, no preparamos el comeback, por si alguno se adelanta a preguntarlo), en plan casa rural entre Vélez Blanco y Vélez Rubio, para celebrar los cumpleaños de la Baccara Preta (La Mamma), y las Safuanas hembras (La chica y la grande). Y ¡zas! en toda la boca otra vez. Una nevada del copón y una llamada a la dueña de la casa desde Puerto Lumbreras diciéndonos que nos apuráramos porque habían pasado las quitanieves y el camino hasta el pueblo estaba despejado. Lo que te hace estar la mar de seguro oiga...

Después de que Fuensi se hiciera unas fotos con unas japonesas que pasaban por el área de servicio (no sabemos si iban hacia a Granada, Murcia o whatever), como si no hubieran visto nunca a nadie ir por ahí con unas orejas de ratón, arrancamos motores para llegar a nuestro destino... para encontrarnos con una postal navideña tal que así:



Y quedarnos más helaos que un chambi al ver que el camino de cabras que nos llevaba a la casa rural estaba impracticable. Lleno de nieve, barro y agujeros invisibles para el ojo humano, como para meter seis coches y quedarse encallados. Eso sí, la beata Elisabeth Canomori nos tuvo que iluminar porque encontramos en Velez Blanco una hospedería rural con apartamentos donde pudimos instarlarnos para pasar el fin de semana. Nuestros catorce cuerpos, con nueve kilos de carne para asar, cuatro conejos para hacer arroz, tres tartas para la fiesta de cumpleaños, chorrocientos litros de cerveza, empanadas, saladitos, pizzas... Vamos, que si por un casual el restuarante se quedaba si alimentos, podíamos montarles un catering improvisados para la noche de los enamorados.



Después de instalarnos y de pegarnos una pantagruélica comilona (y algunos echarnos después una siesta), jugamos un rato al "Gestos" dándole nuevo sentido a las palabras "rejoneo", "coches de choque" y "toma de tierra"... Que a esto ayudara una cachimba y unas cuantas copas, es otra historia.

Y llegó la hora de la fiesta de cumpleaños, con fiesta temática: princesas Disney. Princesas pocas, pero mamarrachas vestidas de personajes de películas de dibujos unos cuantos: El Rey y la Reina de Corazones, el Príncipe Encantador, Mickey Mouse, Blancanieves y dos Campanillas (una con más pelo en el pecho que la otra) se dieron cita entre otros figuras animadas de ayer y hoy...








¿Los regalos? Pues además de la citada cachimba para La Safuana Chica, "El Gran Libro de las Pollas" para La Mamma y un viaje a Marrakech para La Safuana Grande.

Al día siguiente, a darse una vuelta por el pueblo y a recuperar el espíritu infantil haciendo peleas de nieve... de las que acabé algo hartito, porque siempre, SIEMPRE, SIEMPRE venían a mí todos los pelotazos, por muuuucho que aseguraran que no, que iban para Totó... En el pueblo se hablará durante un tiempo del atajo de subnormales que iba corriendo por las callejuelas quitando la nieve de coches y tractores y tirándosela unos a otros.





Acabamos visitando el castillo, donde Fusiforme nos hizo una visita guiada particular y nos contó cómo acabó el patio de armas en el Metropolitan, lo que demuestra el poco caso que se le ha hecho a nuestro patrimonio... y el que se le sigue haciendo en ocasiones.

Tras comer, recoger y cada mochuelo a su olivo, después de esta catarsis de locura aderezada con hielo. Que tanta falta nos hacía a más de uno y más de dos.




[Canción recomendada: Knife "Pass This On"]

Engaños


Engaños.

La vida está llena de ellos. Primero lo de que los Reyes Magos existen. Luego que la vacuna no te va a doler. Añádele lo del Ratoncito Pérez, El Hombre del Saco...


Y lo de quedar este domingo para tomar café y tal.


Este finde Mi Santo y yo giramos nuestros cuerpos sandungueros hacia las tierras de los Marrajos y Californios, ya que era el cumpleaños de Exit y nos tenía preparada una gorda (y grande), a base de sus hamburguesas caseras (no he probado nada igual en mi vida) y una buena sesión de Wii Sports Resort, donde el capullín de Shepperdsen nos dio una paliza a todos al esgrima, gracias a su técnica depurada, consistente en mover a diestro y siniestro el mando...


Y si todavía no nos habíamos recuperado de la cena opípara (así no hay quien se ponga a régimen en la PUTA vida), el domingo tocaba comer con HM, para que así conociera al Bello Ramón, que viene de tierras escondinabas por cuestiones de trabajo. Sí, los españoles somos así y no podemos juntarnos si no es para meternos algo entre pecho y espalda. Yo no sé cómo se hará en otras latitudes, lo mismo la gente ni queda a tomar nada, pero es que parece algo cutre conversar con un amigo si no hay de por medio una cerveza o un café.


Exacto. La cerveza sóla no engorda mucho. Lo que engorda es lo que te tomas de acompañamiento. Que si unas bravas, que si un revuelto de morcilla, que si ahora nos vamos al italiano y nos ponemos tibios de pasta y de risotto... ¿Postre? Per qué no? Amén de escandalizar al resto de gente que pululaba por las mesas aledañas. ¿La conversación? Sólo daré ciertas palabras sueltas y que cada uno componga el resto: heterosexuales pasivos, felaciones, fotos de torsos de heterosexuales pasivos, gente que se trabaja los polvos, fotos de torsos de heterosexuales pasivos con sus caniches...


Y viendo que El Bello Ramón no aparecía, se desveló el engaño. Habíamos sido vendidos como obra de mano barata por el exiliado en Escondinabia para perpretar una mudanza al nuevo hogar del Sr. HM.

Así, sin más. Con la ropa de los domingos.



Y por eso el muy cabrito de HM nos había cebado a lo pavo para minar nuestra resistencia y no poder decir que no.
No poder decir que no a bajar chorrocientas cajas. Y un tendedero. Una tele. El microondas. Diez maletas. El espejo. Ah, otra maleta que se había perdido. Una pecera de 70 litros que tuve que llevar en mi regazo. Mira, faltaba otra maleta por bajar. Una máquina de escribir de principios de siglo. ¿De verdad que no queda ninguna maleta?

Como todavía quedaba por hacer algún viaje más (si el Sr. HM fuese heterosexual, habría pensado que se había gastado el dinero de la mudanza en putas, pero como es gay, lo dejaré en que simplemente es un poco desastreeeee), me ofrecí para ir subiendo los bártulos al nuevo hogar mientras ellos seguían haciendo de porteadores.


Y así me quedé. En un bloque de nueva construcción todavía sin inquilinos. Encerrado en un ascensor con diez maletas, una impresora y unas ganas de mear que no me podía contener... Menos mal que el Sr. Escriba me llamó y me ayudó a hiperventilar sin necesidad de que me diera un ataque de histeria... que se solucionó cuando recibí un sms que me decía "Perra, sube al piso de arriba que en el mío se atasca la puerta"...


En totá, saca las maletas, y ponte a bajarlas por las escaleras... Quédate a oscuras, desoriéntate, y siéntete como Audrey Hepburn en "Sola en la oscuridad", esperando a que entre una banda de terroristas chiítas, la mafia rusa, una horda de sicarios rumanos o whatever y te secuestren, te aten, te arranquen las ropas, te sometan, te humillen, te violen en repetidas y ordenadas veces... Encuentras el interruptor, se acaba la fantasía Cazzo y a seguir moviendo cajas.


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¿Que si apareció El Bello Ramón? Sí, lo hizo. Más tarde. Con su pareja y un acompañamiento que parecía el broche final a un día surrealista: dos vietnamitas y una escondinaba de las Escondinabia profunda, que parecía que había aparcado el trineo en doble fila. Nada que añadir a frases tales como "yo, si no tiene algo más de 14% de graduación, no bebo alcohol"... (Bueno, sí, que les gustó bastante el asiático a las vietnamitas. Tralarí, tralarííí...)

Lo dicho, como en un chiste: esto es una escondinaba, dos vietnamitas y tres españoles entran en un bar...



[Canción recomendada: Miranda! "Mentía"]


Rebosante de salud


Hace dos semanas. Un domingo. Comida familiar. Padres, hermanos, cuñada y la abuela de 84 años a la que el cura le dijo que lo de su nieto era normal, que no pasaba nada, siempre que se quisieran y tal... No, el cura que salió en "Callejeros" y aparece por los bares de ambiente, no, el otro...

La mamma, que parece que tiene que expiar las culpas a través de la comida, y con la excusa de que vienen a comer los dos de sus tres vástagos que están independizados, ceba a la familia como si en un mes nos fueran a llevar al matadero a hacer morcones varios. Que si una empanada grande, que si pimientos de piquillo, que si espárragos, unas patatas cocidas, unas albóndigas como Dior manda... Y de postre, natillas y gelatina. Más café con los dulces navideños que sobraron, bombones y turrón de chocolate.

A mi menda lerenda no se le ocurre nada más que decir que no, que no me echara tantas albóndigas, que no me cabía nada más. La abuela de 84 años, la que tenía dos tíos anecdóticos (uno que se hundió en el Titanic y otro al que licenciaron con deshonor de la mili porque lo pillaron en decúbito supino con su capitán -"a ti es que te viene de familia..."-) se revuelve y empieza a decirme que qué pasa, que estoy muy delgado, que me deje de tonterías y que coma más. Le respondo que he cogido unos kilos y debería empezar a recortarme... A lo que Cuñadísima mete baza y comenta que sí, que he cogido peso, pero que me queda muy bien... (¡chica listaaaaa, has sabido recular a tiempo!)

Todo sea dicho, es más normal ver a un gordo feliz que a un palo seco sonriendo, pero es que, claro, estoy otra vez en los 80 kg, y va a ser que no, que la semana pasada me compré en el Freshka la camiseta con la portada de la Civil War (talla S, maricón) y hay que entrar como sea, que a moderna no me gana nadie.

Asínque, a recortarse, a hacer polvo la Wii Fit (como a las señoras que les entran las mooses o los jarces a comerse las flores), y a apuntarse el mes que viene al gimnasio, a ver si me veo yo, que voy a estar más fuera de lugar que Ana María Matute en la Real Academia de las Letras (por ser la única mujer, no porque no se lo merezca, oiga.)




[Canción recomendada: Survivor "Eye Of The Tiger"]

Con estas manitas

Yo no pinto, así que no pongo fotos de mis acuarelas.





Yo no cocino, por lo que tampoco pongo fotos de las fantásticas recetas que hago.






Eso sí, hago unas mamadas que son la ostia.





Pero como por ahora me he dado cuenta de que no salgo muy fotogénico con una polla en la boca, pues cuelgo las fotos de los regalos de Reyes que le he hecho a mi familia y Mi Santo, que me han quedado divinos de la muerte.







[Canción recomendada: Najwa "Di que sí"]

Cotillón del bueno


Hay gente que los nuevos propósitos los lleva a rajatabla. Incluso a partir del minuto 1 de los 525.600 que gasta cada año. Supongo que será por aquello de empezar en blanco la hojita del Año Nuevo, o por ir quitándose lastre en la nueva década que comienza. En fin...

Esta Nochevieja Mi Santo y yo cenamos con Urobora y Skrbjop, padres del niño más mono que existe en el mundo mundial. Y no sólo lo digo porque sea sobrino putativo (a pesar de que le cae mejor Shepperdsen que yo -este niño es listo, que él cobra mucho más-) sino porque con sus ojazos azules, su pelo rubio y todas las gracias que hace, se nos cae la baba a más de uno.

La cena bien. Coooooomo siempre, y para hacer honor al hecho de ser españoles, sobró comida por un tubo. Es más, si nos hubiéramos centrado únicamente en la fondue de quesos en pan casero, habría sido suficiente.

Después quedamos con una representación del Canomori: la Sra. Amparo, Fusiforme, Terciopelo Azul, La Safuana y Báccara Bianca "aka" La Pastora, que tan bien nos acogió en su casa para tomarnos las primeras.

De ahí a darnos una vuelta. Y acabar en el bar gay de moda en Murcia estos días. Si llegamos a la conclusión de que, por muy queer que sea esta ciudad ES un pueblo grande, por lo que al final te cruzas con gente que te apetece y con gente que no, es normal que se te caiga un cuesco y quien lo recoja sea tu primo Periquete, el más mariquita de tu pueblo.

No hubo primos y no hubo cuescos. Pero hubo encuentros. Un cotillón y un matasuegras de no te menees.

Al entrar en el bar, mis amigos no tuvieron otra gran idea que pararse justo al lado de donde estaba mi ex con su grupillo de gente. Yo ni me di cuenta, tuvo que decírmelo Mi Santo, y sinceramente me dio igual. En lo único en que pensé fue en "cómo me fijé en un tío que tiene esa voz tan chillona"...

Al rato, me tocaron por detrás (en el hombro y con la mano, malpensados) y era él, que quería felicitarme el año y saber cómo me iba: si seguía trabajando en el mismo sitio y tal. Fue un patético momento donde cada uno de los dos hizo un minirresumen de estos (afortunados) seis años sin contacto, para terminar diciéndome que si alguna vez pasaba por California (el chico vive ahora allí) que le avisara para tomarnos algo... Pequeño fantasma, como si los Iú-Es-Éi fueran como Cartagena o Elche...

Si por lo menos él se quedó tranquilo saludando, perfecto, hay que ir cerrando capítulos y enterrando cadáveres que ya huelen mal. A mí simplemente me resultó entre anecdótico (por la situación) y patético (por haber estado con una persona así y por si todo lo que me hizo pasar se borrara con un saludo.)

La humanidad, cada día que pasa me sorprende más.




[Canción recomendada: Tiziano Ferro "Absurdo el pensar"]

La NO-BODA

Esto es muy sencillo.

Cuando dos personas se casan y juntan a mucha gente para celebrarlo, estamos ante una boda. Pero si consigues reunir a alrededor de cien personas para festejar que dos personas NO se han casado... es evidente que estamos ante una NO-BODA. ¿Ok? Vale, pues hasta aquí puedo leer. Porque si empezamos con el hecho de que si es una no-boda, los no-contrayentes, serían no-novios, ergo.. ¿son novias? ¿los no-padrinos? ¿se han divorciado? ¿o un par de gilipollas que no tienen otra cosa mejor que hacer? Enfin, Pilarín...

El sábado era el Día-D. De nuestra no-boda. Mis padres, que no tenían otra cosa que hacer, decidieron dar una comilona que, en principio, sólo era para la familia más allegada (padres, abuela, hermanos, tíos y primos), pero que acabó extendiéndose a los amigos de la familia, de los no-contrayentes y alguno incluso que se coló de rebote.

Carne a la plancha, bocadillos, ensaladilla, gambas y cerveza. Muuuuuuucha cerveza. Lo que viene siendo una "celebración de andar por casa".



Sinceramente yo estaba algo acojonado. Aunque no os lo creáis no me gusta llamar la atención. Vale, no se lo cree nadie, pero lo que no me gusta es sentirme observado. Y gracias a Dios o a la Estrella de Levante, no me sentí el centro de las miradas. Ya me encargué yo de ir algo pasado de rosca y de ponerle en las manos a todo el que entraba una botella de zumo de cebada para que alcanzara el grado etílico necesario para que hiciera el ridículo más que yo.

Incluso hasta mis suegros, los pobres, sobrevivieron al evento. Se vieron embarcados en ésto sin comerlo ni beberlo, pero capearon como pudieron, aguantando el tipo sin caerse de espaldas. Ya se encargó mi cuñada y mi abuela de darles conversación. Mi abuela, la típica mamma mediterránea que lo lleva todo debajo de la uña, me ha dejado más que sorprendido. Ya no llama a los maricones "sosoales d'esos" desde que habló con el cura del pueblo y le ha dicho que no pasa nada con eso de que a su nieto le gusta que le borren el cerito con que su nieto sea gay, que mientras dos personas se quieran... Ojiplático que una mujer de 84 años lo esté llevando tan bien.

Y unos padres de 50 largos. Que fueron ellos los que lo organizaron todos. Da gusto sentirse arropado de esa manera...


Al final, solamente puedo decir...



...gracias por venir.



Pd: Para ser una no-boda, tocaron algunos tópicos de nuevas nupcias. Que si "vivan los novios", que si "que se besen, que se besen", que si "queremos que (¿)la novia(?) nos baile La Pelúa"... Incluso el típico regalo-atentado paisajístico.

Pd2: El por qué de la primera foto y de las camisetas que llevábamos Mi Santo y yo, se lo dejo a Meg, para que ella lo explique en su blog, como presunta culpable que es.


[Canción recomendada: Lina Morgan "Gracias por venir"]

La vuelta al cole (y IV)



Si no tenía bastante ya con ser la vedette, la vedette, la vedette de un teatro de revistaaaaaa de un bar gay, el fin de fiestas el ocurrió ayer.

Por la tarde, después de la siesta, llaman a su puerta y al ir a abrirla se encuentra a un tio de rodillas, con barba de chivo, vestido de negro, con los brazos llenos de tatuajes y una cadena de plata enoooorme alrededor del cuello. El primo gemelo del cantante de
Sôber resultó ser un chaval que conoció cuando era una cría de ocho años.

Se fue de crucero con sus padres y una noche hubo cena de gala en el barco. Por similitudes (y porque las mesas eran de seis comensales) los colocaron con otro matrimonio catalán y su hijo de 9 años. Desde ese momento, mi Juani y el prepúber se hicieron inseparables, corriendo de punta a punta del barco hasta que finalizó el viaje. Se intercambiaron direcciones y estuvieron unos años mandándose cartas, hasta que llegaron a la edad del pavo. Las cosas, aunque en esencia son las mismas, han cambiado un poco. Mi Juani, de una pequeñaja escuálida y con aparato ha pasado a ser una femme fatale (a la vista de los últimos acontecimientos) aficionada a la copla española y éste pollo, de un mocoso con gafas de culo de vaso y flequillo rebelde a un afamado tatuador de Barcelona...


De estas casualidades de la vida que el chaval en cuestión tiene una muestra de tatuajes en Almería y se acordó de la dirección de la casa, así que se desvió un poco, compró unas flores y fue en búsqueda de mi Juani.


La estampa hace que por poco se caiga de espaldas de la impresión, pero como ella es como es, le dio por reírse y no le dio más importancia a las flores. Eso sí, me ha comentado que nada más que de pensar el verse casada con él (que cuando vio el ramo creía que la pedían en matrimonio), se imaginaba unos churumbeles que cantarían heavy en clave de flamenco.


...Cariño, te he sacado de la secadora tu camiseta de Iron Maiden, que voy a meter mi traje de faralaes que no llego a la Feria de Abril...





[Canción recomendada: Kiko Veneno "En un Mercedes blanco"]



Aeroguatutú, que se llama "aero" porque vuela, "gua" por que va por el agua y "tutú" porque, cuando rueda por la carretera, hace "tú...tú..."


Boy Lornsen.


{elaeroguatutu@hotmail.com}