Micropost (XXVIII): Geografía personal

Sin ánimo de ofender:


El lunes empiezo con más y mejor.


[Canción recomendada: Lolita Rovira “La Parranda (Canto a Murcia)”]

Break


Paréntesis.

Ando algo chof (a family affair) para actualizar. Me tomo un descanso de unos días.

Pero volveré, con las pilas cargadas y el resumen de mi semana lusa-otoñal... O eso o me tomo un complejo vitamínico para que me suba la inspiración, que la última vez que la vi creo que estaba en las durezas del talón...


Mala hierba, nunca muere.


[Canción recomendada: Najwajean “Love My Apathy”]

Siete de siete (III): Avaricia



Codicia/Avaricia (Latín, avaritia)

La codicia es, como la lujuria y la gula, un pecado de exceso. Sin embargo, la codicia (vista por la Iglesia) aplica sólo a la adquisición de riquezas en particular. Tomás de Aquino escribió que la codicia es "un pecado contra Dios, al igual que todos los pecados mortales, en lo que el hombre condena las cosas eternas por las cosas temporales." En el Purgatorio de Dante, los penitentes eran obligados a arrodillarse en una piedra y recitar los ejemplos de avaricia y sus virtudes opuestas. "Avaricia" es un término que describe muchos otros ejemplos de pecados. Estos incluyen deslealtad, traición deliberada, especialmente para el beneficio personal, como en el caso de dejarse sobornar. Búsqueda y acumulación de objetos, robo y asalto, especialmente con violencia, los engaños o la manipulación de la autoridad son todas acciones que pueden ser inspirados por la codicia.





La virtud católica que es su contrapartida es la caridad, el hábito de dar y entender a los demás.

Su demonio particular es Mammon, representante de la avaricia material. Y el suplicio del infierno es ser sumergido en una marmita gigante con aceite hirviendo.



[Canción recomendada: Space Monkeys "Sugar Cane"]

Broma privada



PEIBOLS ME PASÓ LADILLAS.

Porque Fido no iba a ser el único, que yo también quiero salir en Google al poner esa búsqueda…

Y ya sabéis, el sexo es sucio cuando no se lava mucho. Es un post patrocinado por Yacutín.

Me pongo las pilas en unos días. Chau.


[Canción recomendada: The Raveonettes “Dirty Eyes (Sex Don't Sell)”]

Micropost (XXVII): Playing cards




Al comienzo de una partida, te reparten unas cartas.
Te dicen las instrucciones del juego. Cuándo tirar. Cuándo descartarse. Cuántas cartas puedes robar. A cuánto asciende la apuesta. Ya depende de ti dedicarte al cinquillo cuando el resto de la mesa hace un mus. Luego no te quejes cuando no te sigan el juego. Vivir contracorriente es duro.



[Canción recomendada: Red Hot Chilli Peppers “Under The Bridge”]

Siete de siete (II): Gula



Desde tierras lusas, seguimos en este intento de divulgar lo pecaminoso de nuestra vida y lo bien que lo ha entendido Lachapelle...


Gula (Latín, gula)

Actualmente la gula o glotonería se identifica como el consumo excesivo de comida y bebida, aunque en el pasado cualquier forma de exceso podía caer bajo la definición de este pecado. Marcado por el consumo excesivo de manera irracional o innecesaria, la gula también incluye ciertas formas de comportamiento destructivo. De esta manera el abuso de substancias o las borracheras pueden ser vistos como ejemplos de gula. En la Divina Comedia de Alighieri, los penitentes en el Purgatorio eran obligados a pararse entre dos árboles, incapaces de alcanzar y comerse las frutas colgando de las ramas de estos y por consecuencia se les describía como personas hambrientas.







Frente a ella, se encuentra la virtud católica de la templanza, virtud moral que modera la atracción de los placeres y procura el equilibrio en el uso de los bienes creados. Asegura el dominio de la voluntad sobre los instintos y mantiene los deseos en los límites de la honestidad. La persona moderada orienta hacia el bien sus apetitos sensibles, guarda una sana discreción y no se deja arrastrar “para seguir la pasión de su corazón”.

El demonio asociado a este pecado es Belcebú o “El Señor de las Moscas” y el castigo que comporta es obligar al pecador a comer sapos, lagartijas y serpientes vivas.



[Canción recomendada: The Dandy Warhols "Not If You Were The Last Junkie On Earth"]

Kath


Cuando
las relaciones humanas,
de una naturaleza apasionada, están implicadas…
uno debe decir sí o no, pero nunca quizá.
Quizá es una forma cobarde de decir que no…
La claridad es necesaria
cuando todo el mundo está tan confuso que no saben
lo que es importante para ellos.
Yo solía ser una gran defensora de la claridad
y debo intentar serlo de nuevo.

Katharine Hepburn


Estoy enganchadísimo a su última biografía, obra de William J. Mann ( “Kate, The Woman Who Was Katharine Hepburn”, que desacertadamente se ha traducido en España como “El lado oscuro de Katharine Hepburn” , supongo que para levantar morbo.) No está hecha desde la perspectiva de un fan acérrimo ni de un detractor, sino que pone en tela de juicio lo dicho, intentando separar el personaje de la persona, de una leyenda que llegó incluso a creerse la propia protagonista... Y esperando como agua de mayo que me llegue el último pedido a la Fenac


[Canción recomendada: Dakota Stanton “A Girl Like Her”]



Aeroguatutú, que se llama "aero" porque vuela, "gua" por que va por el agua y "tutú" porque, cuando rueda por la carretera, hace "tú...tú..."


Boy Lornsen.


{elaeroguatutu@hotmail.com}